Investigación documental que informa y orienta acerca del peligro del fenómeno y movimiento sociopolítico New Age, la última herejía del siglo XX y la primera del siglo XXI contra la Fe y la Iglesia Católica.
"Hoy en día, dos mil años después de la venida de Cristo, la lucha es más feroz. Estamos en un choque final. Por un lado, el ejército de Satanás. Por el otro el ejército de Dios con todos sus santos y mártires, que derramaron su sangre en beneficio de los que permanecen en el combate. Cada gota de sangre de los mártires es usada por Dios en esa lucha continua contra el diablo". -Gabriel Amorth (Sacerdote exorcista de la diócesis de Roma, con más de 75 mil exorcismos en su vida).
ROMA, 01 Mar. 12 / 11:15 pm (ACI).- El P. Gabriel Amorth, sacerdote exorcista de la diócesis de Roma (Italia) y uno de los más conocidos del mundo, aseguró que cuando menciona a Juan Pablo II y a Benedicto XVI, los demonios llegan al punto de llorar y suplicar que no los nombre más.
El informativo italiano La bussola quotidiana difundió un extracto del más reciente libro de Amorth, titulado "El último exorcista – Mi batalla contra Satanás", en el que el sacerdote asegura que al nombrar "a Juan Pablo II, los demonios escupen rabia. Otros tiemblan. Otros lloran y suplican que no lo nombre más. Y esto también sucede con Benedicto XVI".
"Cada gesto de Joseph Ratzinger, su liturgia, son un poderoso exorcismo contra la furia del demonio".
En el libro, escrito junto al vaticanista Paolo Rodari, Amorth señaló que "Satanás ataca sobre todo al Papa. Su odio por el sucesor de Pedro es feroz. Lo he experimentado en mis exorcismos".
"Después del Papa, Satanás ataca a los cardenales, obispos y a todos los sacerdotes y religiosos. Es normal que sea así. Ninguno se debería escandalizar. Los sacerdotes, religiosos y religiosas, están llamados a una dura lucha espiritual".
El famoso exorcista exhortó quienes han discernido por la vocación religiosa o sacerdotal a no ceder ante el diablo. "Si abren la puerta de su alma al diablo, aunque sea ligeramente, éste entra y les toma toda su vida", afirmó.
Amorh aseguró que "el mundo está bajo el poder del diablo. Y junto con Satanás muchos de sus profetas. Personas que la Biblia llama los falsos profetas. Falsos porque llevan a la mentira y no a la verdad".
"Estas personas existen tanto fuera como dentro de la Iglesia. Son fácilmente reconocibles: dicen que hablan en nombre de la Iglesia pero hablan en nombre del mundo. Exigen de la Iglesia que asuma los roles del mundo, y hablando así confunden a los fieles y llevan a la Iglesia a aguas que nos son las suyas. Son las aguas del Maligno".
En su libro, el presbítero recordó que "la ira de Satanás ha existido desde el principio del mundo. Pero cuando Dios ha enviado al mundo a su Hijo, Jesús, esta rabia ha aumentado. Con la venida de Cristo el choque entre los dos ejércitos se hace directo. Satanás incita al pueblo contra Cristo y se las arregla para convencerlo de que debe matarlo".
"La muerte de Jesús es la victoria de Satanás. Una victoria aparente, porque en realidad con la Resurrección es Cristo quien triunfa. Pero su victoria no elimina el mal. No elimina la presencia del dragón, la bestia, Satanás. Éstos todavía permanecen, pero desde la venida de Cristo el hombre tiene la certeza de que, si confía en Él, puede vencer. A pesar de las dificultades de la vida puede vencer a la muerte".
«He tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes», relata el exorcista de la diócesis de Roma, de 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber.
El padre Gabriele Amorth, sacerdote exorcista de la diócesis de Roma (Italia) y uno de los más conocidos del mundo, señaló a ACI Prensa que el ahora Beato Papa Juan Pablo II se ha convertido, en los últimos años, en un poderoso intercesor en la lucha contra el demonio.
El Padre Amorth tiene 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber. Lo primero que dijo en la entrevista es que "el mundo tiene que saber que Satanás existe".
En su pequeña y sencilla oficina en la zona sureste de Roma en donde ha llevado a cabo miles de exorcismos, el sacerdote contó que a veces invoca la ayuda de santos hombres y mujeres, entre los que destaca Juan Pablo II, beatificado por el Papa Benedicto XVI el pasado 1 de mayo en Roma ante un millón y medio de fieles.
Durante los exorcismos, contó el sacerdote a ACI Prensa, "le he preguntado al demonio más de una vez: ‘¿por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?’ Y he tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes".
La caída del comunismo y la salvación de los jóvenes
"La primera, ‘porque desarmó mis planes’. Y creo que con eso se refiere a la caída del comunismo en Rusia y en Europa del Este. El colapso del comunismo".
"Otra respuesta que el demonio me dio fue ‘porque arrebató a muchos jóvenes de mis manos’. Hay muchos jóvenes que, gracias a Juan Pablo II, se convirtieron. Tal vez algunos ya eran cristianos pero no practicantes, y luego con Juan Pablo II volvieron a la práctica".
Al ser preguntado sobre el intercesor más efectivo de todos, el P. Amorth contestó a ACI Prensa sin dudar: "por supuesto que la Virgen es la más efectiva. ¡Y cuando la invocas como María!".
¿Por qué te asustas más cuando invoco a María?
"Una vez le pregunté a Satanás. ‘¿pero por qué te asustas más cuando invoco a Nuestra Señora que cuando invoco a Jesucristo?’ Me contestó ‘porque me humilla más ser derrotado por una criatura humana que ser derrotado por Él".
El sacerdote dijo también que es importante la intercesión de los que aún viven a través de la oración. Los cristianos pueden rezar por la liberación de un alma, uno de los tres elementos que ayudan en este proceso a los que se suman la fe y el ayuno.
"El Señor les dio a ellos (los Apóstoles) una respuesta que también es muy importante para nosotros los exorcistas. Dijo que para vencer al demonio se necesita mucha fe, mucha oración y mucho ayuno: Fe, oración y ayuno".
El padre Amorth dijo además que en la lucha contra el demonio es necesaria "especialmente la fe, se necesita mucha fe. Muchas veces también en las curaciones, Jesús no dice en el Evangelio soy yo quien te ha curado. Dice, en vez de eso, estás curado por tu fe. Quiere fe en la gente, una fe fuerte y absoluta. Sin fe no puedes hacer nada".
Los cuatro poderes extraordinarios del demonio
El sacerdote miembro de la Sociedad de San Pablo explicó luego a ACI Prensa que "el diablo y los demonios son muchos y tienen dos poderes: los ordinarios y los extraordinarios".
"El poder ordinario es la capacidad de tentar al hombre para distanciarlo de Dios y llevarlo al infierno. Esta acción se realiza contra todos los hombres y las mujeres de todo lugar y religión".
Sobre los poderes extraordinarios, el padre Amorth indicó que estos se concentran en una persona específica y existen cuatro tipos:
"La posesión demoníaca para la cual se requiere un exorcismo, la vejación demoníaca, como la que sufrió en reiteradas ocasiones el Santo Padre Pío de Pietrelcina que era golpeado físicamente por el demonio; las obsesiones que llevan a la persona a la desesperación; y la infestación, que es cuando el demonio ocupa un espacio, un animal o incluso un objeto".
El sacerdote alertó que estos hechos son poco frecuentes pero están en aumento. También manifestó a ACI Prensa su preocupación por la cada vez mayor cantidad de jóvenes que son afectados por Satanás a través de las sectas, las sesiones de espiritismo y las drogas. Pese a ello no se desalienta.
"Con Jesucristo y María, Dios nos ha prometido que nunca permitirá tentaciones más grandes que nuestras fuerzas", apuntó.
"Breve guía" para la lucha contra el demonio
Finalmente en la entrevista el padre Amorth propuso una breve guía a tomar en cuenta en la lucha contra Satanás:
"Las tentaciones del demonio son vencidas primero que nada evitando las ocasiones, porque el demonio siempre busca nuestros puntos más débiles. Y luego, con la oración. Nosotros los cristianos tenemos una ventaja porque tenemos la Palabra de Dios, tenemos la oración y podemos rezarle al Señor", concluyó.
Juan Pablo II dijo... los océanos inundarán continentes enteros. Cita, a propósito del desastre en Japón
A propósito del terremoto y tsunami en Japón, cito lo siguiente:
"Desconcertantes declaraciones del Papa Juan Pablo II, cuando respondió a algunas preguntas importantes hechas por un número muy limitado de periodistas durante su viaje a Alemania (del 15 al 19 de noviembre de 1980), a la ciudad de Fulda:
"Pregunta: ¿Santo Padre, qué es el secreto de Fátima? ¿Ya debía haberse publicado en el año 1960?
"Respuesta: Por su contenido impresionante y para no animar a la fuerza mundial del comunismo a ciertas injerencias, mis predecesores prefirieron hacer un »informe diplomático» del secreto. Además, debería bastar a cada cristiano cuanto sigue: cuando se lee (en el secreto) que los océanos inundarán continentes enteros, que a los hombres se les arrebatará la vida de repente, en minutos, y a millones de ellos... , sabiendo esto, verdaderamente no es necesario pretender que se publique este secreto... Muchos quieren saber sólo por curiosidad, pero olvidan que el saber lleva consigo responsabilidades...; ellos quieren solamente satisfacer su curiosidad. Esto es peligroso cuando, en semejante tiempo, no se quiere hacer nada alegando que ya no sirve de nada.
"En aquel momento, el Papa, mostrando la corona del Rosario, afirmó: »¡He aquí la medicina contra este mal! ¡Rezad, rezad y no preguntéis más! El resto preguntádselo a la Virgen».
"Después de haber respondido a una pregunta sobre dar la Comunión con la mano, se le hizo al Papa una última y definitiva pregunta en relación al secreto de Fátima:
"Pregunta: ¿Cómo irán las cosas en la Iglesia?
"Respuesta: Debemos estar bien preparados ante próximas y grandes pruebas, que incluso pueden requerir el sacrificio de nuestra vida y la entrega total a Cristo y para Cristo... Las pruebas podrán ser reducidas con vuestra y nuestra oración, pero ya no pueden evitarse, ya que sólo de este modo podrá llegar una verdadera renovación de la Iglesia, como ya otras muchas veces la Iglesia renació en la sangre... No será diferente esta vez.
El Papa Juan Pablo II supuestamente realizó tres exorcismos durante el tiempo que estuvo al frente de la Iglesia Católica.
Uno de sus antecesores, Pablo VI ya había advertido sobre el olvido que los fieles le habían dado a Satanás y que por ello éste se encontraba más activo que nunca en el planeta. Desde los tiempos de Jesús de Nazareth, el tema de la presencia del Diablo entre los seres humanos, ha sido uno que ha llamado la atención de todos los sectores de la fé. Tan es así que la misma Biblia habla sobre la acción de Jesús sobre los ‘endemoniados’ (Mateo 8, 28-34; 12, 22-45) y los 40 días que éste pasó en el desierto (Marcos 1, 12-13), donde incluso fue tentado por el propio Satanás. Nada ha cambiado en nuestros días. El hecho de que tengamos el modernismo a nuestros pies, la tecnología más avanzada o muchos de los sueños convertidos en realidad no nos hace inmunes a la fuerza del mal, la cual según el padre Ricardo Hernández es una latente y constante. La aparente victoria del Diablo sobre los seres humanos es que éste al parecer les ha hecho creer que no existe. “Si existe. Eso es parte de la catequesis del papa Paulo VI que el resumió toda la enseñanza de la Iglesia. El Papa Paulo VI y lo repitió después Juan Pablo II y también lo ha ratificado el Papa Benedicto XVI, aparece así enseñado en el catecismo de la Iglesia Católica. La Iglesia enseña claramente que Dios es bueno y todo lo que creó es bueno, pero los ángeles rebeldes por desobediencia quisieron apartarse de Dios. Por tanto, se hicieron ellos mismos malos por una libertad mal utilizada. El hecho de que se de el bien y el mal es la evidencia más grande de que somos libres. Negar que existe el mal en el mundo es ingenuo y no reconoce que el hombre es un ser verdaderamente libre”, dijo Hernández. Paulo VI fue quien dio el llamado de alerta sobre la presencia real del Diablo en el mundo, mediante su decreto ‘Líbranos del Mal’ del 15 de noviembre de 1972. “¿Cuáles son hoy las más grandes necesidades de la Iglesia? No se sorprenda como simplista o incluso supersticiosa e irreal como nuestra respuesta: una de las mayores necesidades es la defensa de su enfermedad, lo que llamamos el Demonio”, decía Paulo VI. Más adelante, Juan Pablo II lo recalcó e incluso llegó a describir la presencia del Diablo en el mundo terrenal. Este Papa supuestamente realizó tres exorcismos en la sede del Vaticano, los cuales le hicieron activar esta pastoral alrededor del mundo. Uno de los exorcismos, quizás el más trascendental, se le realizó a una joven de 19 años, natural de la localidad italiana de Monza, el Domingo de Ramos de 1982. Esta se encontraba en las primeras filas de la audiencia, pues sus padres habían pedido que participara para la oración de los enfermos. La posesa alegadamente se arrastró por el piso y aulló, siendo escuchados sus gritos fuera de la sala de audiencias. Juan Pablo II oraba y pronunciaba el rito siguiendo el libro de Urbano VIII.
“El Diablo, la palabra diábolos significa el que divide, es una palabra griega y el que divide, separa. Satanás, Belsebú, Lucifer, los nombres que se utilizan en la Biblia, todos hablan del enemigo y las fuerzas del mal, aunque signifiquen la raiz del mal. Satanás fue el ángel del mal que aparece en el libro del Apocalipsis. Hay que tener en cuenta que esta verdad ahora mismo que lo estoy diciendo no es una verdad comprobable por la ciencia, ni por la física, porque es una verdad sagrada, revelada en la Biblia. Es una verdad que viene a nosotros por medio de la fe. Pero hay muchas cosas en nosotros que no podemos entender , ni la ciencia”, sentenció Hernández.
Comentario adicional de Jaime Duarte:
Es un hecho confirmado: el Papa Juan Pablo II realizó el exorcismo a tres personas durante su pontificado. Fuente: Reforma, 19 febrero de 2002. La nota interior subtituló: "Empezó a escupir pedazos de radio" (una de las mujeres que fue exorcizada por Su Santidad). Relato del Pbro. Gabrielle Amorth.
NUEVO SIGNO ZODIACAL "SHOCKEA" A MILES Y CUESTIONA NUEVAMENTE LOS HORRORÓSCOPOS
El nuevo signo “Ofiuco” (“el portador de la serpiente”) propuesto la semana pasada por el profesor de astronomía de la Universidad Técnica y Comunitaria de Minneapolis, Parke Kunkle, resquebraja el endeble sistema de creencias astrológicas en Occidente y conmociona a sus creyentes. ¿Por qué?
Un nuevo cálculo en la órbita de la Tierra redefine el número de los doce signos del Zodiaco; ahora serían trece; el planeta ya no está alineado con las estrellas en la misma posición que cuando los signos fueron creados. “Ofiuco aparece desde hace tiempo en el cielo y el sol pasa desde hace miles de años por el portador de la serpiente”, señaló Kunkle. Así, a los nacidos entre el 29 de noviembre y el 17 de diciembre ¡les corresponde Ofiuco y no Sagitario! como se creía, afirmó el profesor.
El consecuente reordenamiento en la carta astral ha provocado que miles de personas sufran una fuerte crisis existencial y de identidad pues se niegan a aceptar –naturalmente- que el signo según el cual les correspondía conforme a las fechas de su nacimiento, ¡nunca lo fue! Todo el modelo que habían erigido al respecto –pensemos en el signo zodiacal como una forma usada comúnmente por ellos para ser exitoso y tomar decisiones como buscar trabajo o encontrar el amor- ¡estaba equivocado desde su origen!
Ante semejante confusión y conmoción, los astrólogos agrupados en la Federación Estadounidense de Astrólogos han salido a consolar a sus clientes y a negar rápidamente la aceptación de este signo. ¡Claro! Tenían que evitar que el jugoso negocio valuado en miles de millones de dólares se les fuera de las manos. (Eso sí, nunca aclaran por qué en un mismo día, en un mismo signo zodiacal, existan en los medios de comunicación diferencias abismales en su interpretación).
Trátese de occidental o china, la astrología es una forma de superstición y adivinación muy antigua y no una ciencia, como sí lo es, en cambio, la Astronomía. Por ello se comprende que en la década de los ‘70 (¡hace 40 años atrás!) más de 192 científicos en Estados Unidos, entre ellos 19 Premios Nobel, ¡la condenaron!
Del mismo modo, los profetas del Antiguo Testamento condenaron unánimemente la misma, como una forma de adoración a los planetas. Por ejemplo, Moisés reprendió a su pueblo cuando adoró al becerro de oro (dios astrológico Taurus); Jeremías rechazó la adoración a la luna (7,18; 44,17-25); Isaías advirtió de calamidades al Rey de Israel por consultar a los astrólogos (47,11-14), y Ezequiel condenó a los hombres de Israel por adorar al sol (8,16) y a las mujeres por “endechar a Tamuz” (8,14). La luna era Venus, El sol era Baal (deidad fenicia) y Tamuz o Adonis introdujo la adoración a los siete planetas y a los doce signos del Zodíaco. Además de estas deidades, los judíos llegaron a adorar a Aries (la cabra) y al dios astrológico Moloc (representaba también al sol y se le hacían sacrificios humanos). Es decir, la astrología era una forma de politeísmo y estaba prohibida por Moisés, ya que sólo debía consultarse y adorarse al único Dios, Yahvéh.
Dios mismo reprobó la participación de Israel en la astrología de forma muy dura, y su postura, hoy, no ha cambiado; se extiende a nuestro tiempo y al mundo entero: “No ha de haber dentro de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique la adivinación, la astrología, la hechicería o la magia ningún encantador, ni quien consulte espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahvé tu Dios …” (Deuteronomio 18, 9-14).
Lamentablemente se ha venido menospreciado su Palabra, pero ésta no dejará de cumplirse (leer Lucas 21, 35).
El Catecismo de la Iglesia Católica señala a propósito en el numeral 2116: “Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘mediums’ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.”
Con razón el Papa Juan Pablo II dijo al respecto:“La ignorancia en el campo religioso es aprovechada frecuentemente por grupos esotéricos o por sectas para atraer a los fieles poco arraigados en su fe”.
Católico: ¿En qué estás poniendo tu confianza? ¿En Cristo? o ¿Acuario?